Ingredientes
Equipamiento
Elaboración
- Trituramos las avellanas junto con el azúcar glas hasta obtener una pasta cremosa. Debemos tener paciencia, porque primero se formará una especie de polvo y después, poco a poco, las avellanas soltarán su aceite natural hasta convertirse en una pasta.
- En un cazo, calentamos la nata junto con el queso mascarpone a fuego suave. Removemos hasta que el mascarpone se integre bien y la mezcla quede uniforme.
- Añadimos el praliné de avellanas a la mezcla de nata y mascarpone. Removemos de nuevo hasta conseguir una crema lisa y aromática.
- Batimos ligeramente las yemas de huevo en un bol aparte. Las incorporamos poco a poco a la crema anterior, sin dejar de remover para evitar que se cuajen.
- Cocinamos la mezcla a fuego suave, removiendo constantemente, hasta que la crema espese. No debe hervir, solo tomar cuerpo lentamente.
- Repartimos la crema en vasos, copas o recipientes individuales.
- Dejamos enfriar a temperatura ambiente y después reservamos en el frigorífico durante al menos 2 horas.
- Antes de servir, decoramos con chocolate rallado, un poco de canela o ambas cosas al gusto.
Nutrición
Vídeo
Notas
Es importante cocinar la crema a fuego bajo para que las yemas espesen la preparación sin cortarse. Si queremos una textura más fina, podemos pasar la crema por un colador antes de repartirla en los recipientes.
El chocolate rallado combina muy bien con la avellana y el mascarpone, pero también se puede decorar con avellanas tostadas picadas para potenciar aún más el sabor del postre.
