Ingredientes
Equipamiento
Elaboración
- Combinar los ingredientes: En una licuadora o batidora, añade la leche en polvo, el azúcar y el agua caliente. También puedes añadir la mantequilla en este paso para darle una textura más cremosa.
- Mezclar: Licúa o bate los ingredientes a alta velocidad durante 2-3 minutos, hasta que la mezcla esté suave y bien integrada. Si prefieres una textura más espesa, puedes batirla un poco más o reducir ligeramente la cantidad de agua.
- Enfriar: Vierte la leche condensada en un frasco o recipiente hermético y déjala enfriar a temperatura ambiente. Una vez fría, guárdala en el refrigerador.
- Usar y conservar: La leche condensada casera se conserva bien en el refrigerador durante aproximadamente una semana. Si notas que se separa, simplemente revuelve la mezcla antes de usarla.
Notas
1. Consistencia ajustable: Puedes variar la cantidad de agua para hacerla más espesa o fluida, según el uso que le vayas a dar.
2. Versión sin lácteos: Sustituye la leche en polvo por leche de coco o almendra en polvo y usa agua o leche vegetal para una opción sin lácteos.
3. Conservación: Almacénala en un frasco hermético en el refrigerador y consume en una semana; si se separa, revuélvela antes de usar.
